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Curicó: la ciudad donde los cables ya son parte del paisaje

Postes saturados, cables en desuso y promesas eternas: el “decorado” aéreo que afea la comun
Basta caminar por el centro de Curicó para mirar hacia arriba y encontrarse con una verdadera telaraña urbana. Cables cruzados, amarrados, colgando y enredados adornan los postes de la ciudad como si fueran parte oficial del paisaje curicano.
Y lo más curioso es que muchos ni siquiera son eléctricos. Gran parte pertenece a compañías de telefonía e internet que, según vecinos, simplemente abandonan cables antiguos cada vez que realizan cambios técnicos. Resultado: postes convertidos en verdaderas “ensaladas aéreas” que afean la ciudad y generan preocupación por posibles riesgos.
Hace un tiempo el tema incluso llegó al Concejo Municipal. Se habló de ordenar, retirar cables en desuso e incluso soterrar sectores emblemáticos como la Plaza de Armas para mejorar la imagen urbana. Sonaba moderno, elegante y digno de una ciudad que quiere crecer… pero al parecer la idea quedó atrapada entre los mismos cables.
Mientras tanto, los vecinos siguen preguntándose quién se hace cargo.
Porque claro, todos coinciden:
La gente dice que hay que hacer algo.
Los políticos dicen que hay que hacer algo.
Las autoridades reconocen el problema.
Las empresas prometen revisar.
¿Y qué pasa al final?
Nada.
Los cables siguen ahí, aumentando año tras año, como patrimonio visual no declarado de Curicó.
Hay sectores donde los postes parecen perder la batalla, inclinados por el peso de kilómetros de cables que nadie retira. Algunos incluso cuelgan peligrosamente a baja altura, transformándose en un riesgo para peatones, vehículos y trabajadores.
La ironía es inevitable: mientras el mundo avanza hacia ciudades inteligentes y limpias visualmente, en Curicó pareciera que competimos por quién instala más cables sobre el mismo poste.
Muchos vecinos plantean una solución clara:
fiscalizar,exigir retiro de líneas en desuso, sancionar a empresas irresponsables,
y comenzar de una vez por todas el soterramiento en sectores céntricos.
Porque una ciudad moderna no solo se mide por edificios o proyectos. También se mide por cómo cuida sus espacios y su imagen urbana.
Por ahora, en Curicó, mirar el cielo sigue siendo un ejercicio de valentía… y de esquivar cables con la vista.
Crónica Noticias – La Moda Radio
FRANCISCO SOTELO
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