La crisis agrícola que afecta a la Región del Maule sigue generando preocupación. Frente a este escenario, Joaquín Albornoz realizó una crítica a la falta de respuestas concretas para el mundo rural y advirtió sobre las consecuencias que puede traer la inacción de las autoridades.
¿Cómo evalúa la situación que viven los agricultores maulinos?
La situación es crítica. Durante años se ha hablado de apoyar al campo, pero los agricultores siguen enfrentando los mismos problemas. Hoy vemos productores endeudados, con dificultades para acceder al agua y enfrentando costos que muchas veces hacen imposible seguir trabajando.
¿Cree que las autoridades han estado a la altura?
Creo que ha faltado decisión. Se anuncian mesas de trabajo, reuniones y compromisos, pero los agricultores necesitan soluciones reales. Mientras algunos discuten desde una oficina, hay familias completas que no saben si podrán mantener sus cultivos la próxima temporada.
¿Qué le preocupa más?
Me preocupa que el abandono del mundo rural se haya normalizado. Chile no puede darse el lujo de darle la espalda a quienes producen los alimentos que llegan a nuestras mesas. Si seguimos mirando para otro lado, vamos a lamentar la desaparición de pequeños y medianos agricultores que han sostenido nuestras comunas por generaciones.
¿Cuál es su llamado?
Mi llamado es a dejar los discursos y pasar a la acción. Los agricultores no necesitan promesas, necesitan apoyo efectivo, inversión en riego, mejores condiciones para producir y autoridades que conozcan la realidad del campo. El Maule no puede seguir esperando.
Mensaje final
“No podemos seguir aceptando que quienes alimentan a Chile sean los últimos en recibir ayuda. El campo maulino merece respeto, merece apoyo y merece autoridades que estén en terreno escuchando a la gente, no solamente apareciendo cuando hay cámaras o elecciones cerca.”










