En el marco del mes de prevención del cáncer testicular, especialistas han puesto sobre la mesa una realidad poco abordada: la salud sexual y reproductiva de los hombres sigue siendo un tema invisibilizado y postergado en Chile.
Así lo plantea María Carolina Rodríguez Domínguez, directora de la Escuela de Obstetricia de la Universidad Andrés Bello, quien advierte que persisten barreras culturales que dificultan el autocuidado masculino. “Aún existe la idea de que los hombres deben resistir, no quejarse y consultar solo cuando el problema es grave”, señala.
Según la académica, esta construcción social de la masculinidad —asociada a la fortaleza, autosuficiencia y negación de la vulnerabilidad— impacta directamente en la salud, retrasando diagnósticos y disminuyendo la prevención, especialmente en enfermedades como el cáncer testicular.
Si bien este tipo de cáncer no es de los más frecuentes, afecta principalmente a hombres jóvenes y tiene un alto nivel de recuperación cuando se detecta a tiempo. Sin embargo, la falta de consultas oportunas sigue siendo una preocupación.
Rodríguez enfatiza que las estrategias de prevención no pueden limitarse solo a recomendaciones médicas. “No basta con decir ‘háganse controles’. Es necesario entender por qué muchos hombres no consultan, y eso tiene que ver con aprendizajes culturales muy arraigados”, explica.
En ese contexto, también cuestiona que la salud sexual y reproductiva haya estado históricamente centrada en las mujeres, dejando a los hombres fuera de muchas políticas públicas. A su juicio, esto no solo afecta el bienestar individual, sino también la salud pública en general.
La especialista destaca la importancia de educar en autocuidado desde edades tempranas, promoviendo el conocimiento del propio cuerpo y la consulta médica oportuna. Entre las señales de alerta del cáncer testicular se encuentran el aumento de volumen de un testículo, la presencia de bultos, dolor persistente o sensación de pesadez.
Asimismo, recomienda realizar autoexámenes de forma regular, idealmente después de una ducha tibia, para detectar cambios a tiempo.
Finalmente, la experta hace un llamado a avanzar hacia una mirada más integral de la salud. “Cuidar a los hombres no es restar importancia a las mujeres, sino avanzar hacia una sociedad más equitativa en el acceso a la salud”, concluye.











