La congestión vehicular en Curicó
ya no es solo un problema en horas punta: se ha transformado en una situación crítica que afecta diariamente a miles de vecinos.
Así lo planteó el consejero regional, Igor Villarreal, quien manifestó su preocupación por el caos en la conectividad y la necesidad de avanzar con soluciones en el corto plazo.
“Hoy día la conectividad en Curicó es un caos”, señaló, apuntando a los extensos tacos que se generan en distintos puntos de la ciudad, especialmente en accesos clave y sectores en expansión.
En este contexto, Villarreal destacó una serie de iniciativas que podrían mejorar significativamente la conectividad, como el intento por recuperar el Puente Dragones Sur, además de reactivar la conexión histórica entre Los Niches y Curicó a través del antiguo puente del sector. Según explicó, estas alternativas permitirían descongestionar la carretera y reducir el riesgo que implica esperar largos periodos en medio de tacos de gran magnitud.
Otro punto crítico es el crecimiento del parque automotriz, que ha superado la capacidad vial en sectores como Rauquén y Sarmiento, donde las vías actuales ya no dan abasto. En ese contexto, también relevó la importancia de mejorar la conexión hacia Aguas Negras, en el sector poniente, lo que ayudaría a diversificar las salidas de la ciudad.
Asimismo, puso énfasis en el eje Zapallar/Rucatremo, zona donde se concentra una alta cantidad de establecimientos educacionales. “Ahí los tacos son enormes y ya no solo en horarios punta, sino durante gran parte del día”, advirtió.
En esa línea, planteó la necesidad de evaluar un nuevo puente adicional al Puente Colorado, considerando el crecimiento inmobiliario del sector, con nuevos edificios y condominios en desarrollo, lo que podría agravar aún más la congestión si no se toman medidas a tiempo.
El consejero regional fue enfático en que la situación no puede seguir esperando: la ciudad necesita decisiones concretas y rápidas para enfrentar el colapso vial.









