Desde el frontis del municipio de Curicó, el ex concejal y actor social Jaime Canales levantó la bandera de alerta por la nula ejecución de la Ley “Chao Cables”, normativa que buscaba limpiar el enredo de cables en desuso que afean y generan riesgos en distintos sectores de la comuna. Según Canales, el compromiso está en el papel, pero en la calle simplemente no se está cumpliendo: no hay retiro, no hay fiscalización y no hay señales de avance.
El ex concejal explicó que la problemática es más profunda de lo que se piensa, porque la estructura legal está diseñada sobre una realidad compleja: CGE es la dueña de los postes, y las empresas de telecomunicaciones arriendan espacio para instalar sus líneas. El problema nace cuando varias de esas compañías han quebrado o abandonado operaciones, dejando miles de metros de cable muerto colgando por toda la ciudad.
“¿Quién se hace cargo ahora? Si las empresas responsables ya no existen, no hay a quién exigirle el retiro. Y mientras tanto, Curicó sigue esperando una solución que no llega”, señaló Canales, enfatizando que la comunidad está cansada de promesas y necesita acciones concretas.
Para el ex concejal, la situación requiere una coordinación real entre municipio, Subtel, eléctricas y operadoras activas, porque seguir empujando el problema para adelante solo prolonga el caos visual y el riesgo para vecinos y trabajadores. “Aquí lo que falta es voluntad ejecutiva, fiscalización efectiva y un plan de retiro que se cumpla, no un saludo a la bandera”, remató.
Canales insistió en que Curicó no puede seguir atrapada en un embrollo administrativo mientras los cables siguen colgando sobre veredas, calles y viviendas. “La ley está escrita, pero sin responsables en terreno, se convierte en letra muerta”, sentenció.









