No fue solo comentario de redes ni “termómetro digital”. Durante las últimas semanas se realizó una encuesta en terreno en las nueve comunas de la provincia de Curicó, donde se consultó directamente a vecinos qué tan conformes están con la gestión de sus autoridades, junto a otras preguntas de carácter social.
Los resultados encendieron alertas. Según la opinión ciudadana recogida, los tres municipios peor evaluados serían Romeral, Rauco y Teno.
En Romeral, vecinos apuntan al constante cambio de administradores, rotación de personal de confianza y escasas soluciones concretas a problemas comunitarios. También se cuestiona el rol de asesores y equipos cercanos a la autoridad, señalando falta de gestión y mala orientación en decisiones clave.
En Teno, el descontento según los consultados se arrastra desde hace tiempo. Se mencionan denuncias por mala gestión, cambios reiterados en equipos de trabajo y cuestionamientos por presuntos problemas administrativos que incluso estarían siendo revisados por Contraloría.
En Rauco, una comuna que hacia afuera parece tranquila, funcionarios y vecinos sostienen que internamente existirían tensiones, con personal cuestionado proveniente de otras administraciones y eventuales irregularidades que estarían en proceso de revisión.
Más abajo en el ranking aparecen Vichuquén, Licantén, Molina y Curicó, también con evaluaciones divididas.
El mensaje que se repite en la calle es claro: viene un año clave. Si no hay cambios visibles en gestión, cercanía y resultados concretos, varios municipios podrían enfrentar lo que muchos ya califican como “debut y despedida”. La ciudadanía habló, y ahora la pelota está en la cancha de las autoridades.









