La paciencia de la comunidad de Quilvo Alto, en Romeral, llegó a su límite. Vecinos denuncian que el kilómetro 3,5 de la Ruta J-515, conocido como “la zona de las curvas”, fue mal diseñado, lo que ha provocado numerosos accidentes y mantiene en alerta permanente a quienes transitan a diario por el sector.
En ese punto crítico, la vía se estrecha en una curva peligrosa donde confluyen un canal de desagüe y uno de regadío, impidiendo el tránsito simultáneo de dos vehículos y reduciendo drásticamente la visibilidad. “Es cuestión de tiempo para que tengamos que lamentar víctimas fatales”, aseguran.
La comunidad recuerda que el último accidente ocurrió el pasado 27 de agosto, cuando dos camiones se encontraron de frente. Uno debió frenar bruscamente y un vehículo menor terminó colisionando contra la rampla. “De milagro no hubo muertos”, relataron.
Los vecinos, organizados a través de la Junta de Vecinos N°4 Quilvo Alto, enviaron una carta al alcalde José Antonio Arellano Lynch solicitando su intervención. En ella detallan otros puntos críticos de la ruta:
Km 0,2: Cámaras tapadas con madera, dejadas por una empresa en 2021, que representan un peligro para peatones y vehículos.
Km 5,2: Obra de aguas lluvias mal diseñada, con peralte invertido y sin medidas de seguridad, lo que vuelve el tramo altamente riesgoso.
Pese a las denuncias y oficios enviados a Vialidad, las respuestas han sido negativas. “¿Qué esperan las autoridades? ¿Una víctima fatal para recién actuar?”, cuestionan indignados los vecinos.
Hoy la comunidad de Romeral alza la voz exigiendo soluciones concretas y urgentes para garantizar la seguridad vial y evitar que la Ruta J-515 se convierta en escenario de una tragedia anunciada.









