En la política chilena siempre hay espacio para las sorpresas. Paulina Vodanovic, actual presidenta del Partido Socialista y senadora por la Región del Maule, se prepara para enfrentar su primera elección parlamentaria real. Y es que, hasta ahora, nunca ha sido elegida por votación popular: su llegada al Senado fue por designación, tras la vacante que dejó Álvaro Elizalde cuando asumió como Ministro Secretario General de la Presidencia en 2023.
Con domicilio en Ñuñoa, Región Metropolitana, la senadora ha tenido que asumir el desafío de “maulinizarse” para convencer a los votantes de una región en la que no nació, no creció y, probablemente, nunca esperó competir. Sin embargo, la política siempre ofrece segundas oportunidades, especialmente cuando el respaldo partidario está de por medio.
En estos años no le ha faltado protagonismo: fue ratificada como presidenta del PS en marzo de 2025 y proclamada candidata presidencial por el Comité Central apenas un mes después. Una candidatura que duró poco, bajándose antes de que terminara abril. Pero en política, como en la vida, la visibilidad es un activo, y Vodanovic lo sabe bien.
Ahora, su gran reto será lograr que el Maule la adopte como propia, a pesar de las críticas que la acusan de ser “una senadora a dedo” y de no conocer las realidades locales. ¿Podrán los afiches, las giras y las promesas romper la barrera geográfica y cultural? ¿O pesará más la sensación de distancia con quienes realmente viven los problemas de la región?
Lo cierto es que los maulinos decidirán pronto si la senadora que llegó por la vía administrativa logra, por primera vez, un triunfo en las urnas. Y, de paso, si el cariño también puede ser designado.










