El consejero regional Roberto García alzó la voz ante una problemática que afecta cada vez con más fuerza a la comunidad: el uso de vehículos con “tronadores”, dispositivos que alteran el sonido del escape generando un ruido ensordecedor, y que impactan negativamente la vida de los vecinos.
“Por nuestros adultos mayores, personas postradas, niñ@s con TEA, que este ruido no les deja vivir en paz, tenemos que exigir que se haga valer la ley y sacar de circulación todos estos molestos vehículos”, expresó con firmeza el Core, quien ha recibido múltiples denuncias ciudadanas por esta situación.
¿Qué dice la ley?
La Ley de Tránsito N° 18.290, vigente en Chile, es clara. En su artículo 78, prohíbe expresamente el uso de elementos que alteren el sistema de escape original de los vehículos motorizados. En concreto, se prohíbe modificar los tubos de escape para instalar “tronadores” o cualquier dispositivo que amplifique o altere el ruido del motor, estableciendo sanciones para quienes infrinjan esta norma.
“Así de simple. Está prohibido. Solo falta que las autoridades fiscalicen y hagan cumplir la ley”, remarcó García, quien además hizo un llamado a las policías y municipios a realizar operativos constantes para sacar de circulación a estos vehículos que perturban el descanso y la salud mental de miles de personas.
Un problema de salud pública
Diversos estudios han demostrado que la exposición continua al ruido excesivo puede provocar estrés, ansiedad, trastornos del sueño y problemas de concentración, afectando especialmente a personas con condiciones neurosensibles como el trastorno del espectro autista (TEA), adultos mayores y pacientes postrados.
La ciudadanía también ha comenzado a manifestarse a través de redes sociales y juntas de vecinos, exigiendo mayor fiscalización y sanciones reales para quienes transiten con estos vehículos modificados.
“Ya no es solo una molestia, es un problema de salud pública. Basta de normalizar el ruido violento en nuestras calles”, concluyó el consejero regional.










