En una jornada electoral más silenciosa que una biblioteca un domingo por la tarde, Jeannette Jara, del Partido Comunista, se convirtió en la flamante candidata presidencial del pacto Unidad por Chile, tras imponerse con un cómodo 59,3% de los votos en las primarias realizadas este domingo. Sí, hubo primarias. Y sí, alguien votó.
El proceso, impulsado por una pintoresca coalición que va desde el Partido Socialista, el Frente Amplio, el Radical (que aún existe) hasta el Acción Humanista (que jura que también), buscaba definir a su candidata de cara a 2025. Y lo logró. Aunque la participación fue tan entusiasta como un lunes a las 7 AM.
Con solo el 10% del padrón asistiendo a las urnas, el triunfo de Jara fue tan predecible como las frases de unidad que ya comienzan a circular. Porque, seamos realistas: entre tanta “diversidad” y tanta “unidad”, al final había un solo nombre que sonaba fuerte hace meses. ¿Tohá? ¿Alguien la vio?
Ahora Jara tiene el complejo desafío de hacerle saber al país que no solo hubo primarias, sino que de ahí salió una candidata. Una que deberá conectar con una ciudadanía que no fue, no vio ni tampoco opinó.
🔴 En las próximas horas se vienen los discursos llenos de profundidad, las promesas de unidad eterna, y los abrazos entre partidos que, hasta hace poco, se sacaban más chispas que un enchufe mal conectado.










