Una sorpresiva decisión sacude al mundo político: el senador Rodrigo Galilea, actual presidente de Renovación Nacional (RN) a nivel nacional, confirmó que no irá a la reelección tras cumplir un solo periodo en la Cámara Alta.
Su salida abre múltiples lecturas. Uno de los factores que podría haber pesado en esta decisión es su nula cercanía con la ciudadanía, algo que le han criticado reiteradamente desde distintos sectores, incluso dentro de su propio partido.
Además, arrastra cuestionamientos por su vínculo con la empresa constructora que lleva su apellido —Constructora Galilea, señalada por vecinos del sector Parque Zapallar en Curicó como responsable de obras deficientes que habrían contribuido a las graves inundaciones que afectaron al sector en los últimos años. Pese a que el senador ha declarado públicamente que hace años no forma parte de la empresa, su nombre continúa asociado a ella, tanto legal como simbólicamente.
Tampoco pasa desapercibido su historial como ex intendente del Maule, donde prometió, entre otras cosas, techar el velódromo de Curicó, compromiso que nunca se concretó y que sigue siendo recordado por la comunidad.
En los círculos internos de Renovación Nacional, Galilea también ha generado divisiones. Su estilo distante y su escasa cercanía con las bases habrían terminado por aislarlo, tanto del electorado como de algunos de sus pares.
Con su salida, se abre el escenario para nuevas figuras dentro de la centroderecha en la región y a nivel nacional.










